Había estado ya en varias ciudades de mi país. Como pueden ser Huelva, Salamanca, Alicante, Bilbao, Cadiz, Granada… entre otras pocas mas. Con 18 años, gracias al trabajo que tenía , pude conocer un poquito más algunos rincones de España. Pero da lo mismo los sitios donde hayas estado, porque nunca se podrán comparar con tu primera vez fuera de tu país natal.

Aunque fue varios años después de trabajar en ese magnifico empleo que me permitía viajar. Que no os quepa la menor duda de que ni el estar medio curtida en esto de los viajes ( eso es lo que yo creía ) ni haber ganado madurez con los años, evitaría que rompiese a llorar el segundo día desde que aterricé en Irlanda, mi primer país. ¿ Queréis saber por que ? Pues sigue leyendo… que no te vas a aburrir.

Corría por aquel entonces el año 2011. Una Shay super aventurera que aun no sabia donde se metía, pero que aún así , con cabezonería, ganas y ovarios tiró pa’lante.

Ya teníamos todo listo. Bueno no. Mentira, el hostal no lo habíamos reservado, no me preguntéis porque… supongo que nuestro alma de aventureros quería ir a jugar, apostando fuerte. A si que excluyendo el hostal, y bueno excluyendo también los tiqueck de autobús, y que nuestro inglés no era inglés, era mas bien una lengua recién llegada de alguna selva amazónica, y bueno había que tener en cuenta que tampoco teníamos listo el como nos íbamos a poner en contacto con la persona que habíamos quedado… porque… Whatsapp? Queridos… aunque os cueste creerlo no todos teníamos la famosa blackberry y whatsapp digamos que todavía andaba en pruebas ,  el caso es que ademas  el roaming estaba por las nubes , nunca antes habíamos cogido un avión y muchísimo menos hablar de haber estado en otro país. Por lo tanto ¿ Teníamos todo listo ? Si. Teníamos lista la combinación perfecta para un viaje desastre o una gran aventura. Pero nosotros no sabíamos cual de las dos nos llevaríamos de vuelta a casa.

Y llegó el día “D”. El día “D” coger un avión por primera vez, el día “D” hablar inglés con nativos ( bueno no… eso ya lo había hecho anteriormente pero con un resultado bastante desastroso ) el día “D” viajar por primera vez a otro país. Y en eso me voy a centrar hoy. Mi primera vez fuera de España. ( De viaje, que viviendo sería otro apartado de ” mi primera vez ” )

No os podéis hacer una idea de lo nerviosa que estaba. Mis cuerdas vocales  se desgastaron en un 50% solo en el trayecto de mi casa al aeropuerto. Después decidieron pronunciar únicamente frases cortas tipo : me da miedo, estoy nerviosa, no se inglés… Y cuando recibí la llamada de mi madre mientras esperaba en la puerta de embarque llorando ya del estado de nervios que tenia encima ( soy muy llorona que le vamos hacer ) un señor de mediana edad y cara afable, con ropa sucia, una mochila llena de parches y un palo con la concha del camino de santiago, me miraba sonriendo amablemente, para acto seguido de yo colgar el teléfono, sacar del bolsillo de su chaqueta un pasaporte y extenderlo frente a mi. Ante mi cara de idiota, el hombre sacudía la mano con el pasaporte, haciéndome la señal de que lo cogiera, y eso hice. Lo sostuve entre mis manos un par de segundos a la vez que miraba al señor para ver si me decía algo, y lo hizo, ” open it ” ( ábrelo ) dijo. Lo abrí e igual que una tarjetera de esas antiguas que se extienden, una decenas de paginas se estiraron hacia el suelo. Sellos, colores y olores se presenciaron ante mi. Cuando levanté la mirada el señor de cara afable tan solo dijo ” nothing is gonna happen” ( no va a pasar nada ) y menos mal que le entendí , porque eso hizo que me tranquilizara durante unos minutos. La odisea del viaje en avión os la contaré en otro momento.

Dos horas y media después aterrizábamos en Dublín, capital de la República de Irlanda.Eran las 23:00. Y allí estábamos los dos. De pie en medio de un gran hall prácticamente vacío en un aeropuerto de otro país sin saber hacia donde teníamos que ir. < ¿ Y ahora que ? > nos dijimos los dos.

Con mi chuleta, donde llevaba apuntadas como se decían en inglés todas las preguntas básicas que necesitaríamos hacer, tire para adelante en busca de ese autobús que nos llevaría hasta el centro. No  fue dificil, repetirle el numero un par de veces a la gente y ya estaríamos de camino a el hostal. Y así fue. ¡ Qué fácil ! pensé que iba a ser mucho peor. Aunque eso cambió en cuanto nos bajamos del autobús y empezamos en nuestra búsqueda de hostal. Miramos a un lado de la calle, miramos al otro , y no vimos ningún cartel que dijera < Four courts Hostel > a si que decidimos andar hacia una dirección, buscando nombre de calles que llevaba apuntado y un mapa que me imprimí. Íbamos en el sentido correcto, pero seguíamos sin ver nada. Optamos por cruzar la carretera, mirar desde otra perspectiva y preguntar al primero que pasara por esas calles vacías de Dublín a medianoche, a ver si al menos les sonaba el nombre de la calle. Y justo, nada mas cruzar la carretera, dos personas se aproximaban hacia nosotros. < Genial ! les podemos preguntar a ver ! > y eso hicimos. Que buena surte tuvimos que nos topamos con dos individuos que venían de algún PUB, que probablemente estuviera por Temple’s Bar.

15 minutos después de intentar hacernos entender y ellos intentar indicarnos la calle, continuaron su camino sin nosotros obtener nada nuevo. Solo la desesperación, al menos la mía ) de que no teníamos donde dormir. Pero de repente, pivotamos 180º sobre nuestros pies, y un cartel enorme en el otro lado de la calle, de esa de donde veníamos, se alzaba imponente mostrándonos el nombre del hostal que estábamos buscando. Lo gracioso es, que lo tuvimos en frente durante 45 minutos que estuvimos dando vueltas buscándolo. Si, estas cosas pasan, y si viajas te va a pasar una y mil veces, de mil maneras diferentes. Créeme.

Pero bueno, ¡ lo conseguimos ! segunda fase superada, ahora a reservar habitación.

Felices con nuestras mochilas a las espaldas entramos en el hostel , nos acercamos al mostrador, y con la chuleta en la mano le dije al chico pelirrojo de recepción que queríamos reservar una habitación. Me dijo que si y me pidió el DNI . Parece que me entendió ¿ no ? NO. Acto seguido me dice que no me encuentra en el programa que no tenemos hecha ninguna reserva… obviamente me entendió mal. A si que aquí comenzaba otra odisea. La de intentar que nos entendiera para conseguir una cama donde dormir. Después de unos 5 intentos, al tío se le encendió la bombilla, nos preguntó que de donde éramos, y acto seguido de decirle nuestra nacionalidad , se fue. Y volvió al minuto con otra persona detrás suya. ¡ Un Granadino ! oye, que alivio nos dio escuchar español. Le explicamos que no teníamos reserva, pero que queríamos una cama para una noche, y el chico, tan majo el, se lo explicó al irlandés, dijo un < aaaaah >  nos miramos todos y nos echamos a reír.

Un peso mas que nos quitábamos. Conseguimos habitación para una noche. Aunque dormimos bien poco, la compartíamos con 4 chicos ( creemos ) rumanos que llegaron de fiesta y no pudieron hacer mas ruido. Pero bueno, he ahí mi primera vez en un hostal.

Amanece nuevo día en la ciudad de Dublín. Teníamos que coger un autobús que nos llevase hasta Loughrea. Palabra que nos costó hacer que entendieran porque cada autobús que cogíamos tenia un conductor con acento completamente diferente al anterior. Por lo tanto da igual como lo pronunciase – Lourea , lougria , loooouchgrea, louuuugri …  ( esta pronunciación escrita de forma españolizada es para que os hagáis una idea de como lo decíamos nosotros ) – nunca nos entendían a la primera y terminábamos enseñando al conductor el papel donde tenía el nombre escrito. Y ahí todos exclamaban lo mismo que el irlandés del hostal, un alto y profundo – aaaaaah – dando a entender ,con la onomatopeya ,que ya sabían lo que intentábamos decir. Al fin estábamos en el ultimo autobús que nos llevaba hasta Loughrea.

Disfrutamos de dos horas de trayecto, como niños pequeños por todos los descubrimientos que estábamos haciendo. Carreteras en sentido contrario, rotondas que se hacen al revés, campos verdes, vacas, ovejas, señoras explicándonos en que parada teníamos que bajarnos, campos verdes, sí , ya se que lo he mencionado antes, pero es que… ¡ nunca había visto unas praderas tan grandes y tan verdes como aquellas !

Y llegó la hora de ponernos en contacto con Rosa ( Gosa ) . Ella nos esperaría en la parada de autobús. Eso nos dijo en los mails que estuvimos intercambiando. Si todo era correcto , nos bajaríamos y veríamos a una chica rubia con una niña. Y bajamos. Y ¡ vimos a una chica rubia ! y a otra.. y otra.. y muchas rubias, pero ninguna con una niña pequeña… Ups! Le mandé un sms, ¡ un sms ! explicando donde estábamos. Porque claro, si en ese momento tengo que ponerme a hablar ingles-de-tribu-amazónica probablemente hubiese sido un gran desastre. Pero el sms funcionó, y a los 5 min vimos a una encantadora Rosa cruzar la calle. ¡ Bien ! habíamos pasado la prueba. Ya estábamos con nuestra anfitriona de camino a su casa. Un camino, por cierto, que me dio miedo. Era camino de tierra, nada de carretera, solo entraba un coche y ¡ era de doble sentido ! los retrovisores rozaban con los arbustos, arboles y plantas salvajes que había a ambos lados, yo sufría, ‘D’ iba jugando con la niña en la parte de atrás y Rosa, Rosa me daba conversación, mientras soltaba una mano del volante y de vez en cuando volteaba la cara para mirarme. Lo mas normal para ella, pero que a mi solo conseguía ponerme mas nerviosa aún.

Una media hora después, estábamos en “casa”. Cenamos. Me lavé los dientes y me puse el pijama. Y ahí , una presión en el pecho me invadió, haciendo inevitable el que estallase a llorar. Rosa me vio, y su reacción fue darme un abrazo. Preocupada me preguntó si es que echaba de menos a mi familia, y nada as lejos de la realidad. No es que no quiera a mi familia, pero tan solo habían pasado dos días desde que salí de Madrid y ya había estado mas de un mes sin ver a mi familia, por lo que no. Esa no era la razón. El motivo era todo lo demás. Los nervios que acumulé antes y durante el viaje, el estrés que me producía hablar en otro idioma, que no me entendieran o verme durmiendo en la calle. El estar alerta durante 48h , mirando por mi y por ‘D’ hizo que cuando me relajé la tensión saliera en forma de llanto. Pero no estaba mal. Estaba, de hecho, feliz. Feliz porque había llegado a mi destino, en un país diferente al mio y en otro idioma. Feliz porque estaba cumpliendo un sueño. Feliz por lo que ese viaje despertaría en mi interior. Estaba orgullosa y feliz.

Lo se, a sido largo. =)

 

Y así fue mi primera vez en otro país. Los primeros días. ¿ Como fue la primera vez que estuvisteis en otro país ?  ¿ Cómo os sentisteis cuando interactuasteis en otro idioma ? ¿ Fuisteis a la aventura o lo teníais mas organizado que nosotros ? Dejármelo en los comentarios, estoy deseando leer vuestras historias. 

Si os a gustado y queréis leer mas post de este tipo ( que lo habrá aunque no queráis ) compartirlo y dejarme comentarios, me estaréis ayudando a llegar a a mas gente y a saber que os gusta.

Ah ! y si queréis saber mas sobre Workaway, solo tenéis que pinchar encima de la palabra y os llevará a un post donde hablo sobre esta forma de viajar.

Eso es todo Willy Fogs, Espero que lo hayáis disfrutado tanto como yo recordando esta aventura.

Mucho Love.


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